La Habana, Trinidad y Varadero, tres ciudades emblemáticas de Cuba cada una con un sello de identidad que las hacen únicas. Historia, cultura, playas que miran al Mar Caribe, todo eso nos da estos tres paraísos. Destinos ampliamente escogidos para vacaciones de relax y puestas de sol inolvidables.
La Habana
Su casco antiguo La Habana Vieja, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco es solamente uno de los muchos encantos que la capital cubana nos ofrece. Si se quieren admirar los mejores vestigios de arquitectura colonial española de todo el Caribe, recorrer el casco antiguo de La Habana Vieja es cita obligada.
Cuatro plazas tiene La Habana que hay que conocer, la Plaza de San Francisco de Asís, la Plaza Vieja, la Plaza de las Armas, y la Plaza de la Catedral. Pero si se prefiere dar pasos por la ciudad y que cada uno esté rodeado de diversión que mejores lugares que “La Bodeguita del Medio”, el restaurante más famoso de La Habana Vieja, el cabaret “Tropicana”, o “El Floridita”, conocido como “La cuna del daiquiri” y por tener entre sus ilustres clientes al escritor norteamericano Ernest Hemingway, al que se le rinde homenaje en el interior del local con una escultura.
Historia, arquitectura, diversión, y ¿la bebida típica de Cuba? pues si se quiere apreciar el proceso de elaboración de esta bebida poco menos que sagrada en la isla, el Museo del Ron es el lugar, aquí se le rinde pleitesía.
Trinidad
A unos 355 kilómetros de La Habana, Trinidad. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1.988. Fue una de las primeras ciudades coloniales fundada por los españoles en el archipiélago cubano a principios del siglo XVI. Se la conoce como la “Ciudad Museo de Cuba”, y es que conserva algunos de los mejores conjuntos arquitectónicos de la isla.
El centro de la ciudad lo constituye la Plaza Mayor, donde está uno de esos conjuntos arquitectónicos centenarios que hacen que Trinidad sea considerada como el “Museo de Cuba”. Es la Iglesia Parroquial Mayor de la Santísima Trinidad, en la que en su interior destaca la imagen del Cristo de la Vera Cruz que está unido a un altar de mármol dedicado a la Virgen de la Misericordia.
Otro lugar de interés que la ciudad de Trinidad ofrece a sus visitantes se encuentra en el Palacio del Conde Brunet, y es que ahí está la sede del actual Museo Romántico. Las 14 salas que conforman el museo son un homenaje a las piezas de arte decorativas realizadas con materiales tan frágiles como el cristal y la porcelana, ornamentados con líneas doradas y un crisol de colores.
Si en La Habana está “El Floridita”, en Trinidad la taberna “La Canchánchara”, donde se puede degustar el cóctel que tiene este nombre. Es una bebida elaborada con agua natural, aguardiente de caña, miel de abejas y zumo de limón que se sirve en una vasija de barro.
Varadero
Kilómetros y kilómetros de playa, hasta 22 son los que tiene Varadero. Sus playas están consideradas como de las mejores del mundo, en el que sus aguas cristalinas y arenas blancas son algunos de los elementos naturales que decoran este rincón paradisíaco.
Recorrer la playa de Varadero es encontrarse con algunos de los complejos hoteleros más importantes del planeta, y es que por algo es uno de los destinos más selectivos para ir de vacaciones.
En este vídeo, la belleza de La Habana y Varadero invita a escaparse a estos rincones del Caribe:
Más información sobre estas y otras ciudades cubanas se puede encontrar en estos artículos:
Disfruta cómo no de las mejores vacaciones Caribe, donde disfrutarás a su vez de los mejores cruceros, del mar y el sol. ¡Y ponte moreno/a!.



